Moco intestinal y la importancia de la fibra dietaria

El crecimiento y la imparable demanda de alimentos para satisfacer nuestras necesidades diarias crece a pasos agigantados, cada día lanzan al mercado nuevas formas de alimentarnos y productos más coloridos y atractivos visualmente, pero con un execrable impacto a la microbiota. Debemos ser conscientes que nuevos y más productos de consumo humano en el mercado pueden significar una mayor responsabilidad y compromiso con nuestro sistema digestivo e inmunológico a fin de mitigar deterioros futuros en el mismo, y no desatar patologías asociadas a dicho deterioro (Pagliai et al., 2021) (Dhawan & Sharma, 2020).

Cada día toma más importancia los estudios sobre la microbiota humana y la relación entre la alimentación y el impacto en nuestro cuerpo. Si realizamos un filtro en la página de https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/ y buscamos la palabra: “microbiota”, nos arrojará más de 84000 estudios científicos observándose también, un exponencial crecimiento del interés en los últimos años, donde la tendencia hacia el alza es notable.

Con el fin de buscar un equilibrio “nutri-microbiótico humano”, cada día observamos interesantes recomendaciones hacia la búsqueda de un impacto positivo en nuestro sistema digestivo e inmunológico incluyendo a la mucosidad o moco intestinal. Entendamos un poco sobre esto: el intestino humano está colonizado por una gran cantidad y variedad de microrganismos que se denominan, de manera colectiva como: microbiota intestinal. La mayoría de estos inquilinos microbianos se desarrollarán dentro de la capa de moco que recubre el epitelio intestinal y actuarán como primeros defensores contra microbios tanto comensales como invasores. Este moco está formado esencialmente por mucinas, una familia de proteínas altamente glicosiladas que son secretadas principalmente por las células caliciformes (Antoni, 2014) (Alemka et al., 2012).

Por otro lado, nuestra alimentación juega un papel crucial para preservar y mantener un buen moco intestinal y así mejorar notablemente nuestra salud y nuestro sistema inmunitario. Uno de los alimentos estudiados para mejorar la diversidad en la microbiótica intestinal y el aumento de microorganismos estimulantes de moco es la fibra dietaria. Se ha demostrado que, durante la deficiencia crónica o intermitente de fibra dietética, la microbiota intestinal recurre a las glicoproteínas del moco secretadas por el huésped como fuente de nutrientes, lo que conduce a la erosión de la mucosa que actúa como barrera del colon (Desai et al., 2016).

Por tal motivo, mantener en nuestra alimentación diaria un consumo rico en fibra, podrá marca un punto importante para nuestra salud y nuestro cultivo bacteriano intestinal. Las recomendaciones de ingesta de fibra dietética varían y en general, no hay un acuerdo mutuo mundial de un valor exacto, pero si un rango aceptable donde podemos “movernos” para nuestra ingesta diaria. Por otro lado, la afirmación más acertada encontrada en muchos estudios científicos, es el menesteroso consumo de fibra a nivel mundial ya que dicho consumo para adultos debería oscilar entre 18 y 38 gramos / día y una alimentación promedio no llega hasta esos gramajes (Jones, 2014).

La OMS y la EFSA realizan una recomendación de consumo por día de 25 gramos, ya que con esta cantidad se asegura una saludable laxación. Ahora, los niveles recomendados en EE. UU Y Canadá son 25 gramos / día para mujeres y 38 gramos / día para hombres, considerando estos gramajes como los más altos; y uno de los más bajo es la recomendación de la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido con un consumo de fibra de 18 gramos / día. (Jones, 2014) Teniendo en cuenta lo anterior, podemos hacer una gran diferencia en nuestra mucosa intestinal al incluir la fibra en los valores sugeridos y así asegurar un buen mantenimiento y preservación de la misma, disminuyendo una disfunción de la barrera de la mucosa intestinal, que ha sido liada trastornos de la salud como lo son: infecciones microbiana, síndrome del intestino irritable (SII), síndrome metabólico, alergias alimentarias, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad celiaca, enfermedad del hígado graso no-alcohólico (HGNA), choque séptico y diabetes (Yan et al., 2013).

Referencias:
  1. Alemka, A., Corcionivoschi, N., & Bourke, B. (2012). Defense and Adaptation: The Complex Inter-Relationship between Campylobacter jejuni and Mucus. Frontiers In Cellular And Infection Microbiology, 2
  2. Antoni, L. (2014). Intestinal barrier in inflammatory bowel disease. World Journal Of Gastroenterology, 20(5), 1165
  3. Policy for Labelling and Advertising of Dietary Fibre-Containing Food Products - Canada.ca. Canada.ca. Retrieved 10 September 2021
  4. Desai, M., Seekatz, A., Koropatkin, N., Kamada, N., Hickey, C., & Wolter, M. et al. (2016). A Dietary Fiber-Deprived Gut Microbiota Degrades the Colonic Mucus Barrier and Enhances Pathogen Susceptibility. Cell, 167(5), 1339-1353.e21
  5. Dhawan, D., & Sharma, S. (2020). Abdominal Obesity, Adipokines and Non-communicable Diseases. The Journal Of Steroid Biochemistry And Molecular Biology, 203, 105737
  6. HealthXchange Food & Nutrition. Healthxchange.com.sg. (2021). Retrieved 10 September 2021
  7. Jones, J. (2014). CODEX-aligned dietary fiber definitions help to bridge the ‘fiber gap’. Nutrition Journal, 13(1)
  8. microbiota - Search Results - PubMed. PubMed. (2021). Retrieved 10 September 2021
  9. Pagliai, G., Dinu, M., Madarena, M., Bonaccio, M., Iacoviello, L., & Sofi, F. (2020). Consumption of ultra-processed foods and health status: a systematic review and meta-analysis. British Journal Of Nutrition, 125(3), 308-318
  10. Yan, L., Yang, C., & Tang, J. (2013). Disruption of the intestinal mucosal barrier in Candida albicans infections. Microbiological Research, 168(7), 389-395

Ph. D. Alejandro Bendeck

Alejandro Bendeck Guzman, nacido en 1982, a quien le gusta que lo llamen Alejo Bendeck, creador de EL PLAN BENDECK©, Doctor en Ciencias de Nutrición y Dietética de la Universidad Montrer de México, magíster en Nutrición, ingeniero especializado en ingeniería Biomédica enfocada a la nutrición, investigador independiente del metabolismo y la alimentación, conferencista apasionado y autor del libro: La Penúltima Opción. Pionero en Colombia en implementar la tecnología 3D para el análisis antropométrico de cuerpos humanos para la detección electrónica del sobrepeso y la obesidad. Líder en implementar la Microscopía Nutricional como coadyuvante en la valoración de pacientes. Creador de la fórmula del suplemento dietario 25 PROTEIN®. Actualmente sigue en desarrollo de nuevos productos deportivos. Deportista enamorado del gimnasio y del boxeo que, día a día, lucha por mejorar la calidad de vida y la autoestima de las personas por medio de la alimentación. Actualmente El Plan Bendeck© es un Centro de Investigación de la Nutrición Humana.